Reducir los vertimientos de energía solar y eólica representa una oportunidad para alcanzar el máximo potencial de la generación renovable en Chile, disminuyendo la necesidad y el costo de la generación eléctrica a gas y carbón.
El aumento de la participación de las energías renovables variables en la matriz eléctrica impone retos tecnológicos y de operación del mercado para lograr un máximo aprovechamiento de la generación limpia. Por cada punto porcentual que Chile logre reducir en su nivel actual de vertimientos, se pondrían a disposición del mercado 295.5 GWh de energía limpia al año, suficientes para suministrar energía a más de 120.000 hogares durante un año.
- El factor de capacidad de las plantas de generación solar en Chile duplica el promedio mundial. Chile se encuentra entre los países más afortunados del mundo en recursos renovables; en solar, algunas regiones alcanzan un factor de capacidad superior al 30%, el doble del promedio mundial y en eólica un 34%, en línea con la media global.
- Los vertimientos de energía solar y eólica en 2024 equivalen al 6,6% de toda la electricidad generada en Chile. 5.642 GWh de energía solar y eólica fueron vertidos en 2024, lo que equivale al 19% de toda la electricidad que suministraron esas tecnologías durante el año.
- Desde 2022 los vertimientos representaron pérdidas por $562 millones de dólares. 11.900 GWh han sido vertidos entre enero de 2022 y mayo de 2025, generando subutilización de la infraestructura de generación renovable y causando una disminución de ingresos a los inversionistas.
- Los grandes proyectos de infraestructura que reducirán los vertimientos entrarán en operación después del 2029. El principal proyecto de transmisión, la línea Kimal-Lo Aguirre de 1.400 kilómetros, aumentará significativamente la capacidad para inyectar energía renovable, pero no entrará en funcionamiento hasta dentro de cuatro años. Mientras tanto, es necesario tomar medidas para gestionar los vertimientos.
- 1 GW de nueva capacidad instalada de almacenamiento en baterías reduciría casi en una cuarta parte los vertimientos. Bajo las condiciones actuales, aumentar la capacidad instalada de baterías en 1 GW, con 4 horas de duración de almacenamiento, y ubicándolas en zonas de alta congestión de red, podría evitar que se recorten 1.300 GWh de generación solar y eólica al año, un cuarto del total de estos vertimientos, y ahorrando $67.6 millones de dólares al año.
- La instalación de sistemas de clasificación dinámica de líneas (DLR) podría aumentar la capacidad efectiva de las líneas entre un 10 y un 30%. La implementación de un programa nacional de instalación masiva de DLR, focalizado en las líneas con más niveles de congestión, puede tomar menos de tres años y representar un impacto directo en la reducción de vertimientos.
- El robustecimiento de la transmisión, el incremento de la capacidad de almacenamiento y los mercados de respuesta a la demanda son claves para reducir los vertimientos. Los mercados eléctricos que gestionan mejor los vertimientos brindan a los consumidores información e incentivos para participar en mercados formales de respuesta a la demanda y cuentan con suficiente capacidad de transmisión y sistemas de almacenamiento ubicados en puntos clave para capturar el exceso de generación, así como para entregar electricidad durante las horas pico de demanda.