Ember hace seguimiento de la transición del sector eléctrico de Estados Unidos tanto a nivel estatal como federal, situándola en un contexto nacional y global. Como uno de los mayores productores de electricidad del mundo y miembro del G7, EE. UU. desempeña un papel fundamental en la configuración de las tendencias de energía limpia, la innovación y las trayectorias de eliminación del carbón entre las economías avanzadas.

Con una demanda eléctrica en aumento, impulsada por la electrificación, los centros de datos y la reindustrialización, acelerar el paso hacia una energía limpia, confiable y asequible es crucial no solo para EE. UU., sino también para el impulso global de la descarbonización.