La mayor fuente de electricidad baja en carbono en Estados Unidos es la energía nuclear (17%). La participación combinada de las energías eólica y solar (19%) superó levemente el promedio mundial (17%), aunque ha sido superada por China (22%) y se mantiene muy por debajo de la Unión Europea (30%).
Estados Unidos dependió de los combustibles fósiles para el 57% de su electricidad en 2025, aunque la intensidad de emisiones de su sector eléctrico (384 gCO₂e/kWh) se mantuvo por debajo del promedio mundial (458 gCO₂e/kWh), lo que refleja un mix de generación relativamente más limpio.
Las emisiones del sector eléctrico de EE. UU. han caído desde su pico en 2007, impulsadas por el declive del carbón. Las energías eólica y solar desempeñaron un papel clave en el reemplazo de la generación carbonífera, y juntas superaron al carbón por primera vez en 2024. Sin embargo, el uso del gas fósil también creció, y representó el 40% de la generación en 2025.
La energía solar sigue siendo la principal fuente de nuevas incorporaciones al sistema eléctrico de EE. UU. en 2025, respaldada por el rápido crecimiento del almacenamiento en baterías. Además, cubrió más del 60% del crecimiento de la demanda eléctrica (link en inglés) en 2025, lo que pone de relieve su creciente rol en la cobertura de las necesidades eléctricas en aumento.
El apoyo de la política federal a la energía limpia se volvió más incierto en 2025, con señales contradictorias tanto a nivel federal como estatal.
A pesar de esta incertidumbre, el despliegue de energías renovables continuó expandiéndose en numerosos estados. Por ejemplo, Texas registró el mayor aumento en generación solar (link en inglés) en 2025, mientras que en Florida el crecimiento solar superó al de la demanda y contribuyó a una reducción en la generación a partir de combustibles fósiles.
A medida que la demanda eléctrica sigue creciendo, las tecnologías que pueden desplegarse con rapidez y a bajo costo se vuelven cada vez más atractivas. El rápido desarrollo de la energía solar y el almacenamiento en baterías refleja estas ventajas y es probable que continúe moldeando el mix de generación de EE. UU.