• El crecimiento de la energía eólica y solar en España ha reducido la influencia de los altos costos de los generadores fósiles en el precio de la electricidad en un 75% desde 2019. Este descenso en las horas en las que el precio de la electricidad estaba vinculado al coste de la energía a gas fue más rápido que en otros países dependientes del mismo, como Italia y Alemania. Como resultado, el precio mayorista de la electricidad en España fue un 32% inferior a la media de la UE en el primer semestre de 2025.
  • España sigue dependiendo del gas para los servicios de red, cuyos costes se duplicaron desde el apagón del 28 de abril. Estos servicios representaron el 57% del precio de la electricidad en mayo de 2025, frente a un promedio del 14% en el año previo al apagón. Como consecuencia, los vertimientos de las energías renovables se han triplicado desde el apagón, pasando del 1,8% en los dos últimos años al 7,2% durante mayo-julio de 2025. Sin embargo, la generación de gas en España sigue estando por debajo de la media de los últimos cinco años en 2025.
  • España se encuentra rezagada respecto de sus pares europeos en materia de redes y almacenamiento en baterías. Aunque es el cuarto mercado eléctrico más grande de Europa, en el ranking solo cuenta con la decimotercera flota de almacenamiento en baterías. No obstante, las reformas posteriores al apagón buscan revertir esta situación.